
Pavada de título, a veces creo, que Ustedes piensan que me creo un escritor, no es así, soy un tipo que se cansó de putear y de quejarse para sí mismo, de guardar preocupaciones que rumiaba dentro mío una y otra vez, exagerando muchas veces , de puro quejoso que soy, pero varias veces con mucha razón, de escritor no tengo nada, sólo con ver la gran cantidad de errores de puntuación que cometo, me doy cuenta yo mismo, pero a pesar de lo mal que lo hago me encanta escribir y muchísimo más leer.
Decía Pavada de título, tengo 39 años y hace unos 25 que tengo un ojo crítico hacia la sociedad, como en otra entrada digo escuchando Pink Floyd, quería salir del sistema sin caer en un subsitema, pero comprobé, que es imposible, toda conducta humana tiende a sistematizarse, entonces la solución es luchar para mejorar el sistema. Caminando la ciudad uno ve que cada vez hay más personas excluidas, que viven en ranchitos de cualquier cosa, familias enteras que sub-sisten (sub lo tomamos como por debajo), personas solas que enloquecen en la calle, viviendo entre nosotros como parias, tendiendo una mano hacia la nada, hacia esa moneda que por varios motivos mezquinamos, porque encima no hay monedas.
Cuantas veces te quedaste pensando en ese sucio y oloriento tipo, que no sabés que cuernos te dijo, cuantas veces te preguntaste ¿Qué sabés de él?, ¿Quién es?, a mí me pasa seguido, entonces pregunté, no me gusta quedarme con las dudas, hay un Sr. en Gral. Urquiza y Avenida Independencia (foto de la entrada), estacioné y bajé a hablar con él, esto fue el 6 de mayo de 2010, muy amable pero sospechando no sé qué no me dijo el nombre, pero por nada del mundo me lo quiso decir, estuve 20 minutos no mas, me enteré que era administrativo en una empresa de construcciones, que había estudiado 2 años de administración de empresas y que tuvo una familia, no me interesó repreguntar ni indagar nada, sólo hablé con él de lo que quería contarme, me dijo que en los 90 perdió todo, que su vida estaba reducida a esa calle, que conseguía comida, por los vecinos y que el GCBA bien gracias, concurría a Santa Cruz para su ropa y algo de comida también, que tenía miedo de enloquecer y no quiso hablar más. igual esa frase " miedo de enloquecer" me hizo temblar las piernas.
Miedo de enloquecer......, enloquecer, ese es el problema, digamos el punto de quiebre, después no hay retorno, este Sr. tenía llagas en sus piernas y mugre mucha mugre, eso se cura y se corrige, pero... la locura..., no no se corrige. Estamos formando parte de un sistema del cual no podemos salir, que genera Locos, no es normal que alguien sin trabajo quede loco, pero es bastante normal que alguien que sin trabajo, pierda su familia su casa y su dignidad de comer gracias a sus brazos enloquezca, es muy normal. Por qué llegamos hasta ese punto de quiebre? Por qué todo es tan extremo? Nadie detecta cuando un hombre llega al límite? (demás está decir que Hombre es abarcativo de ambos géneros).
. Hace unos meses recorrí el Borda, primero por trabajo, luego por simple curiosidad, mantuve algunas charlas con internos y me dí cuenta de que hay muchos que tenían las mismas heridas de la vida que este Sr. de Urquiza e Independencia, ellos cruzaron el límite, el sistema los enloqueció o simplemente los sacudió de su lomo, como un perro con las pulgas más débiles.
Debemos forzar para que esto no suceda, la dignidad humana no se tranza, no se negocia, no permitamos que el sistema se sacuda el lomo, trabajemos desde nuestros lugares para que se implemente un SERIO SISTEMA DE PROTECCION SOCIAL, no un sistema de beneficencia, no podemos evitar que haya pobres, desde el inicio de las actividades comerciales existen pobres, ayudemos a la gente desde el Alma, Teresa de Calcuta dijo: Amar es dar hasta que DUELA, y cuando duele, dar todavía MAS, hagamos algo parecido a esto, pero no lo veamos desde la ropa que nos sobra, ojo es muy útil darla, veamoslo desde las caridades del alma, les pido, les ruego a quienes tienen el poder para generar políticas asistenciales y laborales que tengan en cuenta esto que antes escribí, que sepan siempre que debemos apagar la máquina de excluir, no paremos el tren del desarrollo, bajemos su velocidad, no permitamos que se nos caiga alguien si se nos cae alguien, lo levantamos y lo curamos, por favor cada uno de los excluidos es uno de nosotros que está quedando al costado de la vida.
Yo estuve dos años sin trabajo, hoy me quedó el pánico por conservarlo, cada vez que me equivoco, siento pánico por perder el trabajo, eso que yo tengo una familia de fierro que me cuidó mucho, pero el pánico lo siento, imagino entonces estos señores y señoras que están al borde de la locura.
Gracias.
Nos estamos Viendo.
PAZ.
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