Hace tanto tiempo que no escribo, que creo que estoy entumecido, no de las manos sino de la práctica de pensar y escribir, cómo saben, no soy un escritor, sólo escribo lo que siento y creo que puede ayudar desde mi visión de observador de la vida que pasa por delante de mis narices.
Estoy comprometido a cambiar el mundo, a intentar mejorar el estado de las cosas, coincido mucho con pensadores sesentistas en que el hombre (cómo género humano único) debe recuperar la ingenuidad y la dignidad de pertenecer a un grupo, que no debe ser divisible por distintas características (sociales, color de piel, idioma o religión), un grupo humano solamente, sin dudas el individualismo es el generador de grandes conflictos y eso no debes suceder.
Cambiar el mundo se puede lograr, cambiando un ser humano por vez, es cómo una cadena de fichas de dominó, una a una irán cayendo hasta que todas hayan formado un hermoso ciclo de acrobacias. También se cambia al mundo, observando los defectos y virtudes más pequeñas que presenta nuestro grupo primario, nuestro entorno y yo como un gran egoísta tengo un grupo primario enorme.
Hoy (domingo por la madrugada) estoy observando desde mi ventana de departamento en barrio social, a los jóvenes que están por las calles de mi barrio, muchos retornan de sus salidas de sábado, otros simplemente permanecieron en la calle toda la madrugada. Sabés que veo querido hermano, veo alcohol, mucho alcohol, jóvenes que se trastabillan por varias cuadras, que gritan y que se agreden, chicas que llegan a sus casas de una manera bastante vergonzante, no para ellas sino para mí, que se yo todavía tengo la imagen de que la mujer es ese ser dador de vida y frágil (no soy machista por favor) y por lo tanto no me parece correcto ver que estén en esos estados bastante desagradables, tal vez soy antiguo pero me desagrada, ojo también me desagrada ver a los chicos así.
El alcohol siempre estuvo en nuestras noches, no voy a negar que en otros momentos he salido y he bebido, pero nunca al cabo de llegar así a mi casa, es más mi barrio nunca debía verme hacer papelones, cómo me decía mi viejo y mis amigos más grandes "Tu casa y la de tus viejos es sagrada, los quilombos afuera".... Veo esto cada vez más seguido no sólo los domingos a la madrugada, se repite varios días por semana, lo veo también al ir a trabajar, los jóvenes sin dudas están teniendo un encuentro quizás demasiado cercano con el alcohol y nosotros sus padres no estamos haciendo nada contra ello, convengamos que volver borracho a casa una vez cada tanto no es tan malo, pero si vemos que esto pasa todos los días debemos reaccionar, el alcohol como todas las drogas es destructivo, pero a la vez es progresivo, produce un acostumbramiento y cómo debemos saber en la adolescencia la costumbre termina en aburrimiento y lo que aburre se supera, o sea de ahí hacia arriba.
Vemos hoy en las redes sociales, fotos que suben nuestros chicos y entre ellas muchas fotos de ellos tomando alcohol, acompañan a esta fotos comentarios aprobando este tipo de imágenes y exaltando lo copado que es tomar alcohol y lo muy maduro que los hace, esto demuestra que hoy quien toma alcohol está cumpliendo con los requisitos de la modernidad y de la moda, vemos que el alcohol es un tip necesario para ser aprobado en un grupo, un grupo que es efímero y que por culpa de muchos factores se irá desmembrando, eso preocupa, hoy el alcohol no sólo es aprobado en los grupos de chicos, sino que es la tarjeta de presentación de cada uno ante los pares.
Mientras escribo trato de no sonar antiguo ni aburrido, pero tengan la conciencia de que no es antigüedad es amor por la vida, he conocido casos muy serios de alcoholismo pero me preocupa más el aburrimiento de los jóvenes, recuerden su adolescencia ..... cuando un boliche los aburría,¿no los invadía el deseo de gastar unos mangos mas y conocer un boliche mejor, aunque gastáramos mucha mas plata?. No pensábamos que haríamos el próximo sábado, gastábamos lo que teníamos en ese boliche, después veríamos, bueno yo vengo de una adolescencia con alguna carencia y si no iba a Saint Thomas para ir a New York City ya no salía por tres sábados, pero lo hice. El alcohol hoy aburre a nuestros chicos de una manera similar, abunda está en todos lados, para violar las leyes de horario de venta, se ofrecen deliverys de bebidas directo a donde estés, aen los boliches se consume sin ningún cuidado, hoy el propietario cuida sus bolsillos y no sus clientes, he escuchado y visto casos de chicos que en total estado de ebriedad han sido atendidos nuevamente en la barra y se les ha servido alcohol, después del aburrimiento del alcohol y con el sexo demasiado fácil (lo trataré en la próxima entrada) es sencillo experimentar con otras cosas.
No es bueno el abuso, tampoco es malo beber un poco, pero el exceso mata de muchas formas, ¿cuantos accidentes son producidos por alcoholizados?.
Nuestro deber como padres es llevar a nuestros hijos lo más lejos posible en el camino del bien, no es tan difícil cumplirlo.
Muchas Gracias.
Nos estamos Viendo.
PAZ.
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